Dificilmente puedo realizar un acto desinhibido hacia un hombre (en cristiano: no puedo ser lanza) cuando estoy frente a el, lo cual refleja el espiritu monse de mis días del colegio.... que por cierto ya se acerca un nuevo reencuentro yeeeah bomba absoluta a tempranas horas....
Hace unos días es esas escapadas de solteras superadas con un par de amigas, previamente sazonadas, con ganas de seguirla pero que gracias al plan zanahoria vieron arruinadas sus visitas a más bares, subimos a un taxi para la despedida con el ultimo parcito en una casa damnificada por el terremoto del 15 de agosto, (ja ja hay que derrumbar esa casa urgente), y estaba allí... el taxista joven y atractivo, y mis amigas muy alegres quienes durante el camino piden que pase por un grifo para comprar el parcito de despedida y el muy gentilmente se desvía 4 cuadras para darles gusto, y en el asiento de jesús (por que el es el copiloto.... que siempre muere en todos los accidentes), yo que buscaba neuronas para que trazaran la mejor estrategia de levante pero con dos jarras encima no las encontre, mis amigas regresaron al interior del taxi y yo me quede con las ganas de levantarme al taxista...... que LOSER!!!... hay que buscar nuevas formas de levante instantaneo. Si sigo así voy a terminar como Bunny #1